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Todos los trucos para freír pimientos de Padrón

Freír pimientos de Padrón, esos que pican dependiendo del que te toque, es un arte que no todo el mundo domina. Especialmente, aquellos que se protegen el cuerpo totalmente para evitar las ardientes salpicaduras del aceite que pueden terminar por provocar una quemadura más que considerable.

Este tipo de pimientos es uno de los mejores acompañamientos para carne. También pueden tomarse como aperitivo y están llenos de propiedades. Sin embargo, ¿cuál es el secreto para freírlos sin terminar en urgencias? A continuación, te ofrecemos los trucos más útiles para poder conseguir tu objetivo de preparar un buen plato de pimientos de Padrón sin poner en riesgo tu salud. Descubre la fórmula secreta y disfruta de un alimento tan sano como sabroso.

Tiempo de preparación: 15 minutos Dificultad: Media Coste: Económico Comensales: 4

Pimientos de Padrón crudos. (iStock)Pimientos de Padrón crudos. (iStock)Pimientos de Padrón crudos. (iStock)

Ingredientes40 pimientos de PadrónSal gordaAceite de olivaElaboración

1. Lava bien los pimientos y sécalos lo mejor posible.

2. Pon a calentar el aceite. En cuanto esté a temperatura media-alta, añade los pimientos.

3. Sácalos de la sartén a un plato con papel absorbente. Pásalos a un plato limpio, añade sal gorda y a comer.

Y hasta aquí la forma más habitual de freírlos. Sin embargo, hay expertos que aconsejan hacer un pequeño corte vertical en la parte superior para que no exploten. Algunos prefieren usar el aceite bien caliente para meter los pimientos casi vuelta y vuelta y servirlos de inmediato.

Otros apuntan que es mejor añadir los pimientos cuando el aceite está templado y así lograr freírlos correctamente por ambos lados. No falta quien indica que es recomendable abrirlos para quitarles las semillas, aunque esto solo provoca un exceso de aceite poco recomendable.

Uno de los trucos que nos parecen más efectivos es el de poner el aceite a calentar con el fuego al máximo para, segundos antes de añadir los pimientos, bajarlo al mínimo. Así se consigue que la fritura sea homogénea. Algunos cocineros indican que si se les añade la sal en crudo es más fácil conseguir que no salpiquen.

Es importante recordar que los pimientos también deben freírse por dentro para conseguir que su textura sea mucho más adecuada. Recuerda que debes comprar los verdaderos pimientos de Padrón, suelen llevar un sello de calidad, y no esos pimientos pequeños que reciben el mismo nombre aunque no tengan, ni por casualidad, el mismo sabor.

Este aperitivo se ha convertido en una forma más que recomendable de empezar una comida. Ahora que tienes varias opciones para prepararlos sin peligro, se te acabaron las excusas para servirlos. Seguro que sorprendes a tus amigos o familiares con un plato de una exquisitez que no deja a nadie indiferente. Suerte y que no toquen los más picantes.

Pimientos de Padrón. (Pixabay)Pimientos de Padrón. (Pixabay)Pimientos de Padrón. (Pixabay)

Truco final

Aunque pueda parecerte un atentado contra la tradición gastronómica española, no estaría de más cambiar el aceite de oliva por el de girasol. Aparte de que se calienta antes y no guarda tanto el calor, respeta mucho más el sabor original del pimiento.



Fuente elconfidencial

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