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Granola sin horno, la opción perfecta para desayunar en verano

A continuación, te vamos a contar cómo hacer granola casera. Es muy sencillo de preparar y, a diferencia de la receta clásica, esta no necesita horno, por lo que está especialmente indicada para el verano, cuando no apetece tanto encenderlo.

Este nutritiva mezcla fue inventado en 1863 por un médico estadounidense y su nombre original era "gránula". En un primer momento, estaba especialmente indicada para los deportistas y aquellos que llevaran una dieta de musculación, ya que dotaba de mucha energía, proteínas y nada de grasa. En los años 90 del pasado siglo, la granola se puso muy de moda y comenzó a fabricarse industrialmente con añadidos menos saludables, como grandes cantidades de azúcar. Esta receta que te mostramos es una granola sin azúcar.

Tiempo de preparación: 10 minutos Dificultad: Fácil Coste: Económico Comensales: 4

Ingredientes100 gramos de diferentes frutos secos (que no estén tostados, sino que sean naturales).150 gramos de copos de avena.Unos 50 gramos de sirope (de cualquier tipo) o miel.Aceite de oliva virgen extra.Elaboración

- En primer lugar, tienes que cortar los frutos secos en trozos lo más pequeños posibles, pero sin que queden pulverizados. Para ello, puedes usar un cuchillo muy afilado y cortar algunos de ellos en láminas, como pueden ser las almendras o utilizar un mortero para los más duros, como las avellanas. Eso sí, no golpees muy fuerte porque puedes hacerlas polvo y, después, al mezclarse, quedará hecho una pasta.

- Pon una sartén a fuego bajo, con un poquito de aceite de oliva, y echa los frutos secos para que se tuesten ligeramente (excepto la almendra laminada). Para que el tueste sea homogéneo, utiliza una espátula de madera y ve removiendo constantemente.

- Cuando veas que han alcanzado un tueste óptimo, vierte los frutos secos sobre un paño de algodón. El calor residual acabará de darles el toque crujiente final.

- Le toca el turno a las almendras laminadas. Pásalas por la sartén del mismo modo que lo has hecho con lo anterior.

- Por último, tuesta también por separado la avena. Cuando esté lista, déjala enfriar en el mismo paño de algodón que el resto de frutos secos. Cuando esté todo frío, échalo en un cuenco.

- Vierte sobre los frutos secos el endulzante que más te guste (ya sea la miel o el sirope) y remueve constantemente para que todo se impregne bien.

- Pon de nuevo todo el contenido sobre papel vegetal o en una bandeja de horno, deja pasar unos minutos y, cuando veas que está seco, ya lo puedes almacenar en un bote de vidrio y utilizarlo en tus desayunos. Acompáñalo de alguna leche vegetal (soja, almendra, arroz...) o tómatelo a cucharadas.

Truco Final

Una vez que sabes cómo hacer granola casera, a esta combinación de proteínas y fibra le puedes añadir alguna fruta de temporada rica en vitaminas: fresas, plátano, melocotón troceado.... Eso sí, no puedes almacenarlo, sino que tendrás que echarlo en el momento de ser consumido. Para los que son más golosos, puedes completar este sano desayuno añadiendo trocitos de chocolate negro. ¡Te quedará delicioso!



Fuente elconfidencial

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